miércoles, 27 de febrero de 2013

¿Por què bienaventurados?

"Viendo la multitud, subiò al monte; y sentàndose, vinieron a èl sus discìpulos. Y abriendo su boca les enseñaba, diciendo..." (Mateo 5: 1,2)

Asì comienza el capìtulo 5 del evangelio segùn San Mateo. El maestro de maestros siempre que tenìa la oportunidad, les enseñaba a sus discìpulos y a las multitudes que le seguìan. En esta ocasiòn, Jesùs, entregò el sermòn de las bienaventuranzas, sermòn lleno de esperanza para los afligidos y oprimidos. Es un discurso, que hasta el dìa de hoy, resulta incomprensible para los hombres que tienen sus ojos puestos en las cosas terrenales y racionales. ¿Còmo pueden ser  bienaventurados los que lloran? Jesùs mismo da la respuesta: porque ellos seràn consolados. Que maravillosa palabras para hombres finitos como nosotros, que muchas veces lloramos en el silencio de nuestros cuartos o en la soledad de la noche por un hijo o un padre enfermo, la pèrdida de nuestro trabajo, una injusticia de nuestro jefe o una ofensa inmerecida. Frente a estos hechos de dolor que muchas veces nos hacen llorar, recibimos el consuelo del Redentor. En esos momentos en que somos consolados nuestras almas son bienanventuradas (felices). Las bienaventuranzas son un refrigerio en esta vida con tantos sinsabores. Es el consuelo del Padre Celestial, el que nos hace estar felices y vivir una vida plena junto a nuestros seres queridos.
Còmo no estar agradecidos de nuestro Dios, si tambièn son bienaventurados los pobres en espìritu, los mansos, los que tienen hambre y sed de justicia, los misericordiosos, los de limpio corazòn, los pacificadores, los que padecen persecusiòn por causa de la justicia, los que por causa de Dios son vituperados y perseguidos.
El sermòn del monte nos invita a llevar una vida con propòsito, porque en ella hay gozo y alegrìa. Por eso el nuevo nombre de este blog: porque seràn bienaventurados los que leen la palabra de Dios y se regocigen en ella. Tal vez cada reflexiòn sea indiferente para muchos, pero si una, tan solo una personan recibe consuelo, habrà valido la pena dedicar un tiempo a la meditaciòn de la palabra de Dios. Las Sagradas Escrituras tienen muchas palabras para nuestra enseñanza y no se alejan de mi vocaciòn de profesor, solo que ahora compartirè las enseñanzas del Divino Maestro. Que el Dios de la creaciòn bendiga a cada uno de mis amigos, familiares y hermanos en la fe. Este blog lo realizo con todo el cariño de alguièn que ha conocido lo que es ser bienaventurado cuando llora. Las promesas de Dios son para todos nosotros y por eso las comparto con todos. Es necesario educar en el amor de Cristo.

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